sábado, 26 de enero de 2013

ATRAGANTADOS

"Estos 50 días de silencio han sido insoportables. Ya es hora de apagar la TV". 

Esta frase apócrifa de Homer Simpson resume el estado de ánimo de muchos españoles. El hartazgo de corruptelas y desmanes de unos y otros parece saltar a los diarios para confirmar la máxima de que las tazas de caldo por duplicado son el remedio idóneo para cuando no se quiere ninguna.




Vean estos dos ejemplos de "jartura" institucional y disciplina férrea:

1. Dos diputados cogidos en la Asamblea de Madrid jugando a Apalabrados.

Castigo: 300 euros y desinstalar apalabrados y Angry Birds de sus móviles y tablets.


2. Urdangarín, todavía Duque de Palma, que no calma, involucrado en varios asuntos de dudosa legalidad (creo que no debí de tomarme esas pastillas llamadas "Suavecina Plus").

Castigo: ¡Fuera de la web de la Casa Real!


Propongo varios castigos más:

3. Bárcenas. Ahorra, con el sudor de otras frentes, 22 millones de euros en Suiza.
(las pastillas van a arruinar mi reputación)

Posible castigo: Ya no podrá comer Milka y no podrá entrar nunca en una oficina de Correos. 


4. Carlos Mulas, ex director de la fundación Ideas, ex marido de Amy Martin, registro la patente de marca de su ex mujer y, cosas del tiempo, ahora dice que no la conoce.

Posible castigo: presidir la fundación Pinocho con carácter vitalicio.



Imagino que la dureza de mis castigos sobrepasa lo humanamente aceptable. No espero que se lleven a cabo porque haría falta frialdad y templanza.

Por contra es posible que estos personajes presidan algún consejo de administración, alguna empresa energética o cualquier organismo internacional donde puedan seguir su vida normal. Como hasta ahora.

P.D.: si algún desalmado piensa que un castigo general sería devolver el dinero, ¡que lo olvide!
(dejo estas pastillas hoy mismo)